Por siempre tú

Bonitos tus deditos
que vacilantes recorren
mi pecho turgente

Tus ojos chocolate
guardando el secreto
que papá nunca me dirá

El olor a azahar y leche tibia
sobre tus mejillas
rozagantes de un rosa peculiar

La sonrisa límpida
descubre un hoyuelo
pícaro y discreto

Tus labios capaces
de extraer la vida
que se marchita

Ese amor chiquito
que desarma y fortalece
acunado en mis brazos
nuestros sueños se mecen

Y no entiendo cómo te pensé lejana
ante tu mirada enamorada
como nadie me amará jamás.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tela, uno de tantos olvidos

Soy la casa que me habita...

La Jícara Celeste