Entradas

Muñeca de barro

Imagen
Que la infancia, ese dulce tormento... ¡Han sacado los signos a pasear! (Perros olvidados) ¡Le han roto la patita! bermeja madera (La cornamenta chata) ¡Le han zafado el bracito! barro cocido (Adentro, una cuerda se desgasta) Le preguntan a las caracolas Habla el mar, susurro de ausencias Con su lengua húmeda, serpentina de sal embalsama una herida (que es sonrisa inocente) Y nada en el papel, un pez inmortal Sin boca mira, una niña mutilada se asoma Con voz de oleaje calmo La abrazo en la orilla... Playa vuelo de manoposas, miran con su luz La mañana de paz, café y letras.

La Estrella en el árbol...

Imagen
En el mundo oscuro No le está permitido a los árboles cantar En la tierra vacía no germina la luz de una semilla En la vacuidad del cielo  no existe el abrazo de las aves Nula compasión del sol egoísta Que abrasa todo para convertirlo en ceniza. El cobijo de la luna amenaza con irse Quedará el firmamento  sin estrella que ilumine Será la invención de los eternos pies fríos Caminar despacio las constelaciones de luciérnagas. Ni cielo ni tierra es la hoja suspendida Del amordazado cedro que por canto ahora silba, Escribe un lucero enjugando el llanto Y sobre el papel, una fuente rota, derrama la tinta.

En Cancún también Somos Cultura

Imagen
Los cancunenses somos un caleidoscopio cultural, coexistimos día a día, conociendo poco o nada la riqueza que el otro puede aportar a nuestra humanidad. El domingo, cancunenses originarios de Guerrero, nos sorprendieron con una estampa del "Baile de los Chinelos" en honor a la inmaculada Concepción, ellos han formado una colonia en la región 102, se dirigieron a la iglesia católica Cristo Rey a depositar sus plegarias y ofrendas. La banda de música ya los esperaba en las afueras del sitio, los danzantes tomaron posiciones y comenzaron a bailar. La danza de los Chinelos se remonta al año de 1807 en el pueblo morelense de Tlayacapan. La versión más difundida sobre su origen hace referencia a las rencillas que existían entre españoles e indígenas por la exclusión de estos últimos en la festividad de Carnaval. En respuesta a este rechazo, los jóvenes indígenas comenzaron a disfrazarse cubriendo su rostro y vistiendo ropa vieja de distintos colores para imitar y hacer...

Mar de las rocas.

Imagen
Poco a poco me acostumbro a esta muerte Herencia de la distancia entre una ola y otra Es el nocturno música de caracolas Son mis oídos sumergidos en la sombra Que dibuja cada cresta al revolver las arenas De un nombre escrito en su humedad Mar extenso en el silencio. Poco a poco te acostumbras a mi muerte Siempre larga despedida sin promesa Cuna de susurros que descifra el viento A través de lo que no puedes ver ni tocar Porque vive en la ilusión fresca Cuando mi nombre pronuncias en soledad.

La Sombra Florecida del Día

Imagen
Acaricio el contorno de tu rostro, me pierdo en el claro marrón de tus ojos nazco de ti, como primavera en la noche canto de pájaros insomnes. Con las palmas toco en silencio el origen de una cordillera tierra tibia, tersa, oleosa en la memoria de la yema de mis dedos humedecidos. Despertar con un susurro del amanecer  ese oscuro aleteo de su nombre avecilla tornasol que liba la vida de la sombra florecida del día.

La Dulce Pobreza Pueril

Imagen
Algo tan común como probarse ropa frente al espejo, se puede convertir en un reflejo que nos saca de la cotidiana frivolidad en un santiamén cuando a los ojos pueriles de tu hijo no le agrada como te ves, y te hace la mueca, preguntas la razón de su disgusto por tu vestimenta y sus palabras son bofetadas de realidad. -¿Cómo me veo Fernando? (Me vestí con una blusa bordada por manos chamulas) -No me gusta cómo te ves mamá. -¡¿Por qué?! (Debo confesar que mi pose se arranció) -Porque pareces de esas que no tienen televisión, computadora, aire acondicionado y andan por ahí con sus vestidos de flores, en chanclas, sucias, con la cara rayada en la calle. (Metodología INEGI) -¿Y eso es bueno o malo Fernando? -Pues… no sé… -¿Te gustaría ser como ellas? -No, porque no tienen nada. -A veces no tienen ni para comer Fer, tienen que trabajar desde pequeños vendiendo dulces como la niña de la fotografía, dejar la escuela o peor aún, crecer sin haber pisado un salón de clases porq...

Mirada de luna

Imagen
Habitarte en un abrir y cerrar de ojos Tú la noche, párpado que beso… Brotas como manantial de sangre en el centro de mi pecho. Tibia sangre que me recorres, sangre que explota en el frenesí de un recuerdo, nuestra sangre en mi vientre, una nueva luz para nuestro mundo, el mundo que somos cuando me abraza tu cuerpo. En esta noche desangrada, el frío aprieta la garganta de la luna, muere el sueño, los ojos se cierran simulando dormir para no soñar, despierto. Adentro te busco, dormido en el lado izquierdo te encuentro, amor.  Caigo en un profundo letargo y la pesadilla tiene el rostro del tiempo. Un perro negro, rabioso ladra a mis horas de sosiego. Se ha instalado un frío que amenaza a mis pies cada vez que te ausentas, me ha sorprendido el alba pero no importa porque oscura es la mirada que penetro, y en la eternidad de su reflejo la noche siempre tiene los ojos abiertos.